Sirena de Sálvora

Las meigas, los trasnos, los mouros, los biosbardos… son un ejemplo de la variedad de criaturas mitológicas que forman parte de la tradición y cultura gallegas. Pero si hay una leyenda marina enraizada en diferentes culturas y períodos históricos esa es sin duda la de las sirenas.

La primera referencia a estos seres míticos que perduran en el tiempo la encontramos en la antigua Grecia, aunque con un posible origen anterior, eran consideradas como ninfas marinas de atrayente voz.

Pero para los griegos las sirenas eran criaturas formadas por una cabeza humana, de hombre o de mujer, y cuerpo de ave. Tan sólo a partir de la Edad Media empiezan a ser representadas como mujer-pez recibiendo también el nombre de nereidas.

En Galicia las sirenas aparecen esculpidas de ambas formas en la imaginería religiosa, tanto en capiteles como en canecillos, para hacer referencia normalmente al pecado de la lujuria. En la Historia del Arte, continúan apareciendo las sirenas y en Galicia cabe destacar al que se conoce como “el artista que imaginó el mar”, Urbano Lugrís (1908-1973) que pintó en varias ocasiones sirenas. Pero también han estado presentes en la heráldica siendo un escudo familiar, concretamente el de los Mariño en Rianxo, el que inspira a Castelao (1886-1950) en su propuesta de escudo para Galicia a principios del siglo XX. Una familia, la de los Mariño, que tiene una leyenda en la que el protagonismo recae sobre una sirena. Será esta la protagonista de la primera de las historias que he recopilado sobre las sirenas gallegas. Algunas más conocidas, otras no tanto.

Leyendas marinas Sirena gallega
Mariña, la sirena de Sálvora

La sirena Mariña (Sálvora, Ribeira)

Mariña es, según la tradición oral, la madre de los primeros propietarios de la isla de Sálvora, los Mariño. La leyenda cuenta que fue encontrada en la playa por el caballero Froilaz con quién se casó y de cuya relación nació Mariño, el primero de una larga estirpe vinculada también a los últimos dueños de la isla, los Otero Goyanes. Pero Mariña era muda, hecho que preocupaba a don Froilaz que, aconsejado por un abad, intentó provocarle una fuerte emoción que la hiciera hablar. Para ello, su marido encendió una hoguera y cuando Mariña se acercó con su hijo este simuló echarlo al fuego consiguiendo lo que pretendía, que su esposa pronunciase su primer sonido. La isla de Sálvora está llena de historias y leyendas que puedes conocer durante una visita guiada por la más desconocida de las islas del Parque Nacional de las Islas Atlánticas.

A Maruxaina (Cervo, Lugo)

Si hay una sirena famosa en Galicia esa es A Maruxaina que tiene hasta una fiesta en su honor en la villa marinera de San Cibrao, en Cervo, en la que se recrea, cada segundo domingo de agosto, su captura y juicio y que está declarada desde el año 2003 como Fiesta de Interes Turístico de Galicia.

Tal y como narra la leyenda, A Maruxaina vive en la cueva de Xan Vello en el islote de la Sombriza en el archipiélago de Os Faranllóns, próximo a Cervo.

Desde su posición atraía a los marineros con su voz provocando vientos y tempestades que los hacían naufragar. Cansados de esta situación, los vecinos deciden actuar y apresarla. Para ello salen de noche, apagando todas las luces del pueblo y haciendo sonar los cuernos que utilizaban para orientarse en la oscuridad del mar y conseguir así disuadir los cantos de la propia sirena. Una vez capturada la llevan a puerto para ser juzgada. Basándose en esta tradición oral, en la recreación que hoy se realiza del juicio intervienen los detractores pero también los defensores de la sirena que justifican sus cantos como avisos para alertar a los marineros del mal tiempo.

Sin concretarse si sus intenciones son buenas o malas, la verdad es que la historia de esta sirena se fue avivando debido a los sucesos sucedidos en los alrededores de Os Faranllóns a partir del siglo XV en adelante ya que estas islas son un tradicional punto de naufragio de barcos.

Leyendas marinas Sirenas Maruxaina
A Maruxaina Flickr © un madrileño

La sirena de las islas Miranda (Ares)

Las islas Miranda, en la ría de Ares, son dos islotes en los que se refugiaba una sirena solitaria que de vez en cuando tomaba el sol en las playas de Perbes, Centroña y en las del oeste de Ares. La leyenda habla de su gran belleza e incluso describe su cola de escamas rosadas y plateadas. La soledad de la sirena termina cuando un hidalgo, con gran poder en Galicia, la descubre en la playa, se la lleva para su casa y  se casan en secreto. Después de llevar un tiempo fuera del agua, la sirena empieza a perder las escamas y consigue tener hijos. A partir de este punto hay varias versiones que se asemejan a la historia de Mariña pues también se cuenta que era muda y que el marido consigue que expulse lo que le obstruía la garganta al hacerla gritar tras amenazarla con matar al hijo de ambos.

Sirena de Mogor (Marín)

En los días más soleados, al atardecer, una sirena se subía a una roca cercana a la playa de Mogor en Marín. Allí se quedaba hasta que oscurecía para luego volver a la cueva en la que vivía. Una cueva que ya no existe pero que sí existió y a la que se acercaban los conocedores de la historia durante sus baños en la playa con la esperanza de ver o encontrar algún rastro de la sirena.

Sirenas del regato do Bao (Sober, Lugo)

Pero no todas las sirenas son de agua salada, en Sober encontramos la leyenda de las sirenas de agua dulce que habitan el regato do Bao. La tradición oral habla de mujeres-pez que también son entendidas o nombradas otras veces como xacios o xacias, anfibios de aspecto humano, que podían ser tanto hombre como mujeres.

Leyendas marinas Sirena Matadoiro A Coruña
Sirena de O Matadoiro, A Coruña – Flickr © José Losada

La subjetividad y la variedad que caracteriza las leyendas han creado con el paso del tiempo, y continúan creando, una riquísima tradición oral que en Galicia sería prácticamente inabarcable recopilar en su totalidad. Por eso, es todavía más interesante hacerse eco de estas pequeñas historias, muchas veces de cariz local, que nos hablan de la importancia del mar en la vida de las gentes que desde siempre lo han mirado de muchos modos, también a través de la imaginación. Además, como podemos comprobar por el origen de las historias que hemos contado, es un tema común e igualmente abarcado en las tres provincias gallegas bañadas por el mar.

*Imagen de portada: Antonio Parada: Aguiño Tierra de Leyendas

About the author

Estudié Historia del Arte, una carrera que me animó a viajar e incluso a trasladarme por un tiempo al Mediterráneo. Pero mi mar es otro y mis anclas han estado siempre echadas en Galicia. Gran parte de mi vida la pasé a los pies del río Ulla, en Catoira, con familia a uno y otro lado de las aguas que separan las provincias de A Coruña y Pontevedra, que a la vez se abren hacia la más grande y céntrica de las rías gallegas, la ría de Arousa. Esta posición estratégica, y el viejo coche de mis padres, me permitieron conocer desde muy pequeña gran parte de la costa gallega que tanto me fascina. Al igual que gran parte de los gallegos, siempre he mirado al mar con sentimientos que ondean entre el respeto y el placer al ver en él una fuente de trabajo importantísima pero también de relajo y diversión. Además, cada vez que uno de sus tesoros gastronómicos se presenta ante mi consigue sacarme una sonrisa. El sabor a mar es uno de mis favoritos.
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