Los vinos más marineros los encontramos en las comarcas de Barbanza y Sar, y están amparados por la Indicación Geográfica Protegida de Vino de Barbanza e Iria. En muchos casos son viñedos situados al lado del mar y la adaptación de las variedades a este terreno y su forma de cultivo, en parras bajas, marca con un carácter especial a estos vinos.

La zona geográfica delimitada en esta Indicación Protegida supone alcanzar las zonas más aptas para el cultivo de la vid de las citadas comarcas: Ayuntamientos de Boiro, Catoira, Dodro, A Pobra do Caramiñal, Pontecesures, Rianxo, Ribeira e Valga. También comprende algunas parroquias de Lousame: Camboño, Fruíme y Tállara; Padrón: iria Flavia y Padrón; Porto do Son: Baroña, Caamaño, Queiruga, Ribasieira, San Pedro de Muro y Xuño.

 

Vino Barbanza e Iria mapa

Mapa de la zona geográfica del vino de Barbanza e Iria. Fuente: Xunta de Galicia.

 

Características del vino de Barbanza.

Las características del vino de Barbanza vienen dadas por su carácter atlántico y por las variedades de uva admitidas:

Para los blancos: Albariño, Godello, Loureira, Treixadura, Albarín Blanco, Agudelo (Chenín Blanco) y Torrontés.

Para los tintos: Brancellao, Caíño Tinto, Espadeiro, Loureiro tinta, Mencía y Sousón.

Mención especial requiere el uso del Albarín Blanco. En nuestro anterior “capítulo” sobre las IGP de Galicia, dedicado al Vino de Betanzos, hacíamos hincapié en el Blanco Lexítimo como denominación autóctona del Albarín Blanco, también cultivado en Asturias y en Barbanza, sólo que aquí es conocido como “Raposo”. Esta variedad, junto con el Agudelo, fue incluida en 2011 en el registro de variedades comerciales, por lo que anteriormente a esta fecha no figuraba entre las uvas admitidas para la elaboración de los caldos de la IGP Barbanza.

En la comarca prácticamente toda la superficie dedicada al viñedo se encuentra en cotas inferiores a los 150 metros y en zona costera, (litoral norte de la ría de Arousa) además de en el cauce y desembocadura del río Ulla, protegida por la sierra del Barbanza, lo cual genera una zona protegida de vientos. La vid, si además dispone de temperaturas suaves, de entre 15 y 24 ºC encuentra una zona ideal para desarrollarse.

Todo esto va a influir en que los vinos van a ser suaves y ligeros, con graduación moderada. Los blancos serán dorados con aromas florales y afrutados, frescos en boca y con toques cítricos. Los tintos presentan aromas de frutas rojas con toques finales tánicos y con colores violáceos en el ribete pero cereza picota en la capa media.

Vino de Barbanza e Iria parras bajas

Cultivo en parras bajas. Fuente: Adega Entre os ríos.

Historia del vino de Barbanza.

En esta zona el cultivo vitivinícola siempre ha sido tradición, en pequeños viñedos. En éstos convivían las vides cultivadas en parras con otros cultivos, como patatas. Durante la primera mitad del siglo veinte muchas bodegas suministraban vino a Santiago y otras localidades. Esta tradición vinícola se fue abandonando, a favor de otras actividades económicas como la pesca o el marisqueo.

Durante los primeros años del siglo XXI se ha ido retomando el cultivo y la producción, y tomando pulso con la declaración de la zona como IGP por la Xunta de Galicia en diciembre de 2006.

vinos de barbanza antonio saborido

Antonio Saborido entre cepas centenarias. Fuente: cepasyvinos.com

Bodegas principales en la IGP Barbanza.

Sobre las Bodegas de la IGP Vino de Barbanza, debemos destacar la gran labor que llevan haciendo recuperando variedades e introduciendo medios técnicos desde su pequeño tamaño. Tanto es así que se han merecido inclusión en la lista Parker de España con muy buenas puntuaciones.

La Bodega entreosríos de Francisco Crusat dispone de una gama propia, y otra en un proyecto paralelo: KomoKabras, en el que se plantean, en sus propias palabras, locuras, experimentos y otras cosas…

vino de Barbanza e iria altares

Vino de Barbanza e Iria. Fuente: Adega entre os ríos.

Otra figura importante es Antonio saborido, con las bodegas de su nombre, dispone de cepas bicentenarias de variedades autóctonas que aportan un valor especial a sus vinos monovarietales.

Por último, desde Padrón, Boal de Arousa consigue muy buenos albariños.

 

Como veis nuestro viaje por los vinos de Barbanza e Iria nos confirma su carácter marinero, y te recomendamos maridarlos, no sólo con buenos alimentos, sino también con buenas experiencias en su zona de cultivo, como por ejemplo, ascender el cauce del río Ulla o visitar la isla de Sálvora.