Carrito

  • No hay productos en el carrito.

El oficio de las mujeres invisibles.

Redeiras

En nuestro camino por haceros llegar la riqueza del patrimonio inmaterial que suponen los oficios marineros, en algún momento teníamos que encontrarnos con As Redeiras. El encuentro ha tenido que ser durante la celebración en Combarro del evento bianual de embarcaciones tradicionales, donde dos trabajadoras de la asociación O Fieital de Malpica realizaban una exhibición de su trabajo.

No sin antes echarnos unas risas por las charangas y el rebumbio que había en A Chouza mientras grabábamos esta entrevista, nos pusimos a ello; Por supuesto, Mercedes e Isabel no dejaron de trabajar ni un instante.

¿Cuánto tiempo lleváis en el oficio?

Mercedes: Llevo desde que me casé, ya no me acuerdo muy bien, pero cuarenta y pico ‘de años’.

Isabel: yo 20 años, pero no en esta arte, comencé en artes menores, después hice palangre y después, hace pocos años, vine para el cerco.

¿Cómo comenzasteis a trabajar como redeiras?

Mercedes: yo empecé porque me casé un con marinero, él tenía un barquito pequeño y trabajaba sólo para él. Después me gustó el oficio y me metí a trabajar para otros.

oficios marineros redeiras navaja

Mercedes e Isabel exhibiendo su forma de trabajar.

¿Cómo se trabaja? ¿hay cofradías de redeiras?

Isabel: Nosotras somos autónomas e hicimos una asociación en la época del Prestige. La gente no sabía que había redeiras. Las redes se hacían, pero no trabajaba ‘nadie’. Se hizo la asociación, y de ahí surgieron otras, que generaron una federación.

Mercedes: Una vez fui a una reunión y había una revista con una foto de una mujer redera…¡resulta que era yo! Y ponía ‘La mujer invisible’, y de ahí empezamos a ‘vernos algo’.

Isabel: Es muy triste que en sitios marineros, o en un puerto como A Coruña que no sepan lo que es una redeira, (me hacen ver que buscaron tener visibilidad).

¿Cuál es vuestra función principal?

Isabel: Tanto reparamos las redes de un arte concreta como montamos el arte en sí misma. Nos traen todo lo que el aparejo necesita y lo montamos según nos diga el armador.

Mercedes: Nosotras hacemos una especie de plano, nos dicen las brazas que necesitan y nosotras se las montamos, me aclaran que ‘ellos’ , los armadores, calculan en brazas, no por metros. (Una braza es 1.66 metros). Nosotras tenemos una vara y por ahí nos guiamos.

¿Cómo os contrata el armador?

Mercedes: somos un grupo, y una hace de encargada, a ella la llaman y luego se reparte el trabajo. 

¿Cambió la forma de trabajar en los últimos años?

Mercedes: Algo cambió: antes estabas en el muelle sin ropa de agua, pero ahora tenemos locales, aunque también nos gusta trabajar afuera. Si llueve tenemos una sombrilla, antes no había nada, y si llueve mucho nos llevan para un local. Hay almacenes en los puertos que podemos usar.

¿No estáis siempre en el mismo puerto?

Las dos van contestando como si estuviesen concursando en el 1,2,3, alternativamente una y otra: Nooo, a veces en A Coruña, Ares, Portosín…

¿Qué herramientas se utilizan?

Isabel: Tenemos varias que son imprescindibles: La navaja, la aguja y el hilo. Ahora también usamos algún accesorio, un banco para sentarnos (aunque ella no lo usa) o alguna guía de hierro para para colgar la red.

redeiras aguja

Aguja para reparar las redes

 

oficios marineros redeiras navaja

Navaja para ayudarse en las labores.

 

¿Existen industrias grandes que os quiten trabajo?

Isabel: No hay forma de industrializarlo, intentaron hacer este trabajo a máquina, pero no fueron capaces.

Mercedes: La máquina no es capaz de detectar dónde está la avería, viene rota del mar y no viene nunca igual.

¿Cómo se presenta el futuro?

Isabel: Muy duro, no hay gente que quiera coger nuestro trabajo. Los jóvenes quieren una nómina y una seguridad, y nosotras si vamos cobramos, y si no, estamos en casa, (sin nada).

Mercedes: Hay otro problema, los armadores quieren gente dada de alta en la seguridad social, y la administración no permite darse de alta si no se tiene  la cualificación profesional. Para ‘coger’ esta cualificación hay que saber ‘atar’, y tan sólo hay una sola escuela, en Vigo. También se accede si tienes tres años cotizados (por experiencia), pero claro  la persona que empieza no los tiene, es la pescadilla que se muerde la cola.

Otra forma es presentarse al examen de cualificación, para demostrar que se tienen los conocimientos, pero estos exámenes no se convocan.

Cuanto se aprende hablando con vosotras, había muchas cosas que no sabía.

Mercedes: Pues así debían hablar también los de la Xunta con los marineros para saber si hacía falta pescado o no y decidir los cupos… Sacando su retranca gallega…

oficios marineros redeiras

Isabel con una gran cantidad de red para reparar

Finalizamos ya nuestra conversación, no sin antes recomendarme que haga una visita guiada a su asociación para conocer de primera mano como trabajan. Fue un placer hablar con estas trabajadoras del mar, que desde tierra realizan una labor indispensable para los marineros. En los años venideros estaremos atentos a la evolución de un oficio del que ellas mismas no auguran un futuro nada fácil.

Comparte este post

Post relacionado

Deja un comentario

Tu e-mail no será publicado.