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Pablo Mariño

se crió en Vigo aunque su corazón pertenece a esa villa marinera llamada Ribeira, situada en la Ría de Arousa (A Coruña). Su propio apellido evoca a leyendas marineras: “La sirena de la Isla Sálvora tuvo amores con un caballero romano naufragado en la isla. De ese amor nació un niño al que se llamó Mariño…”

Su familia sabe lo duro, pero al mismo tiempo bonito, que es trabajar en “la mar”. Su curiosidad por el mundo marinero partió precisamente de las historias que le narraban en primera persona sus abuelos desde temprana edad, en donde “El gran sol” era el gran protagonista.

Licenciado en Empresariales y con formación en comercio internacional, ha vivido en diferentes países de cuyas culturas también se siente arraigado. Tiene experiencia como formador y gestor de proyectos internacionales así como de promotor en comercio exterior.

En una de esas experiencias internacionales, concretamente en Lisboa, fue donde conoció a Jacobo Camba, otra de los miembros de Bluscus. Y de una grande amistad y pasión en común por el mar nació este proyecto. En Portugal Pablo y Jacobo pudieron comprobar el cariño portugués que existe por la gente y producto gallego. No es de extrañar dada la cantidad de paralelismos entre estas dos culturas que desde siempre han vivido muy próximas. Los gallegos se establecieron en Lisboa a partir del siglo XV, cuando Portugal vivía un momento de apogeo por sus descubrimientos en ultramar.

Viajero antes que turista, Pablo siempre busca la emoción en sus viajes, saliendo de las habituales rutas y buscando la proximidad a la gente local que le proporcionan experiencias reales. Comunicador por excelencia, son muchos los amigos que mantiene de cada uno de los viajes realizados y de los que siempre aprende a través de sus vivencias. Ese amor por el mar hace que siempre acabe sus viajes en la costa…

“Nuestro destino nunca es un lugar, sino una nueva forma de ver las cosas”

Podéis seguirlo en su cuenta de twitter: @plustres

*Fotografía de @serrabastos

Pablo Mariño