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Las fiestas gastronómicas de la Bretaña francesa

Fiestas gastronómicas de la Bretaña Francesa crepe

Fiesta de la vieira, de la sardina, del mejillón… Aunque tenga toda la pinta, hoy no os cuento nada de Galicia pero os llevo de nuevo a mi querida tierra, la Bretaña francesa. Tras haberos presentado la cocina bretona, ahora vamos a dar la vuelta a las fiestas gastronómicas que se celebran en Bretaña. Quedaos atentos, que aunque muchas se parezcan a las fiestas gallegas, otras como la del alga varech os pueden sorprender. ¡En sus tenedores, listos, fuera!

1. La fiesta de la vieira en la bahía de Saint-Brieuc

Sin duda la fiesta gastronómica mítica de la región. Se celebra rotativamente en los puertos de Erquy, Saint-Quay-Portieux y Paimpol en el departamento de Côtes d’Armor. Cada año, al final de la temporada de pesca de la vieira (sobre mediados de abril), honramos a esta joya de la bahía de Saint-Brieuc. Durante dos días, descubrimos mil maneras de preparar la vieira, que se puede saborear tanto en el puerto como en uno de los numerosos restaurantes que tienen preparados menús especiales para la ocasión. También es la oportunidad de conocer mejor el mundo del mar: podrás subirte a un barco para seguir a las traineras y conocer el oficio de estos mariscadores, pasear por el mar a bordo de un gran velero, hacer un bautismo de buceo… Y para los que no tengan el pie marinero como decimos allí, los pueblos rebosan de espectáculos, conciertos y desfiles. Y todo esto en el entorno mágico que tienen estos pueblos marineros.

Fiestas gastronómicas de la Bretaña Francesa vieira

Extracción de la Vieira

2. La fiesta de la sardina

Aunque el Finisterre francés es conocido por sus conservas de sardinas, se celebra al pescadito azul por toda la región. La fiesta de la sardina suele celebrarse a lo largo del verano, y estar marcada por degustaciones, cantos bretones, embarcaciones tradicionales y fest-noz (festivales de baile tradicional bretón). Aun así, cada pueblo busca sobresalir proponiendo actividades originales como juegos de fuerza bretones o exposiciones de fotos antiguas. Os recomiendo la de St-Guénolé Penmarc’h en el Finisterre, el primer puerto en descarga de sardina de Francia.

3. La fiesta de la crêpe en Gourin

Aunque la tradición quiere que comamos crêpes durante la Candelaria el día 2 de febrero, el pueblo de Gourin en el Morbihan creó su propia fiesta de la crepe en pleno verano. Desde 1993, cada último fin de semana de julio se convierte en una oda culinaria a la crêpe. Este año celebraremos la 25ª edición de la fiesta. Los 300 voluntarios del evento se movilizan para organizar las actividades tales como degustaciones, iniciación a los bailes bretones tradicionales, espectáculos celticos, exposiciones de artesanía, conciertos… Y sobre todo: ¡el concurso mundial de la crepe más grande!

4. La fiesta del bacalao en Binic

Para conmemorar la época en la que los marineros de Binic embarcaban hacia Terranova para pescar el bacalao, el pueblo de las Costas de Armor organiza desde hace 20 años la fiesta del dicho pescado. Durante 4 días, unas 50.000 personas descubren así el bacalao en todas sus formas, pero también disfrutan del mundo del mar con la llegada de las embarcaciones tradicionales de toda la costa norte de la región, salidas en el mar, talleres de marisqueo y cordelería, exposiciones marítimas, deportes naúticos y por supuesto, el ineludible fest-noz.

5. La fiesta del goémon en Esquibien

El goémon, también llamado varech o hierba del mar, es una mezcla de algas pardas, rojas y verdes dejadas por el retiro de la marea. Un goémonier es el pescador especializado en la cosecha de esta alga que también encontramos en el mar. Aunque este oficio está desapareciendo, hubo varios miles de pescadores bretones que se dedicaban a esta actividad en los años 50. Para dar a conocer esta antigua profesión, el pueblo de Esquibien en el Finisterre la celebra cada verano en el Brisant du Lennac’h, a través de la quema del goémon. El público puede disfrutar tanto de la restauración típica como de las numerosas actividades organizadas por el comité (cordelería, cestería, redería…).

Fiestas gastronómicas de la Bretaña Francesa Algas

Fiesta de la hierba del mar.

6. La fiesta de las fresas de Plougastel

Cada segundo domingo de junio, la fiesta de las fresas anuncia las grandes fiestas veraniegas en la localidad de Plougastel-Daoulas. Originariamente era una kermesse, o sea una fiesta de escuela, en la que desfilaban los niños de las escuelas privadas y se elegía a una Reina de las fresas. A lo largo de los años se convirtió en la fiesta que hoy conocemos, con sus distintos juegos y concursos, sus conciertos y espectáculos folclóricos y con sus puestos de comida en los cuales encontramos pasteles y mermeladas de fresa.
Las fresas de Plougastel son reconocidas en todo el país, y no obstante no son originarias de Francia: se importaron plantas de Chile en el siglo XVIII, que se cruzaron con otros de Virginia. La variedad de fresas así creada crece de forma increíble gracias al microclima del Finisterre. Este año se celebrará el 71º aniversario de la fiesta de las fresas de Plougastel.

Fiestas gastronómicas de Bretaña Fresas

Fresas de Plougastel

7. La fiesta del mejillón en Hillon

Terminamos esta lista no exhaustiva con uno de nuestros platos emblemáticos: los mejillones. Creada en el 2001 en el sitio de Bonabry, hoy la fiesta tiene lugar cada mes de agosto en el pueblo de Hillion (bahía de Saint-Brieuc) bajo el nombre de “Folies en baie” (literalmente, “locuras en la bahía”). A través de actos artísticos y gastronómicos, exposiciones sobre la miticultura y un gran mercado artesanal, la asociación que montó este festival busca compartir su patrimonio ecológico, turístico y gastronómico. ¡Y cada año tienen más éxito!

Como veis, por otros de mis post, hay ciertos parecidos entre Galicia y Bretaña, y respecto a las fiestas Gastronómicas, no podemos evitarlo, también es así… no podemos dejar de celebrar la existencia de nuestros mejores productos.

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Justine Legaud

Crecí en un pueblecito al lado de Rennes, capital de la Bretaña francesa. No sé si es el hecho de siempre haber vivido cerca del mar o de que mi padre sea un amante de la pesca, pero lo cierto es que me pusieron una caña de pescar en mis manos muy pronto. Me he ido alejándo de mi tierra para vivir en Barcelona, Málaga y luego Madrid y me di cuenta de que las costumbres bretonas estaban arraigadas en mí y surgió este sentimiento de “saudade”. Sin ninguna duda, lo que más me ha echado de menos mientras estaba viviendo fuera ha sido la cocina. ¿Cómo se puede vivir sin comer mejillones de Pénestin, pan con mantequilla salada o galettes rellenas de vieiras con una fondue de puerros? De hecho, este año he empezado un Máster de turismo gástronomico y enológico en Angers. Ahora me encuentro en Vigo, escribiendo en Bluscus para compartir con vosotros el amor que llevo a mi tierra, la Galicia francesa, esperando fomentar vuestro interés en ella.

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2 comentarios

  1. Eva P. Luceño
    3 semanashace Reply

    Me encanta el texto, enhorabuena! Este verano volveré a Bretaña que tuve la suerte de conocer hace unos años. Tendré muy en cuenta tus recomendaciones… es una tierra mágica!

    • Bluscus
      2 semanashace Reply

      ¡Gracias Eva! Pásatelo muy bien en Bretaña, ¡puede que nos veamos!

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